El área sembrada en aguacate en el país aumentó casi un 50% entre los años 2014 a 2018, lo cual está asociado al incremento del interés por el establecimiento de la variedad de aguacate Hass, debido a la demanda del producto en mercados internacionales. Los principales destinos de las exportaciones colombianas de aguacate Hass en los últimos años han sido hacia: Holanda,  Reino Unido, España, Francia, Estados Unidos, Japón y China. 

Se estima que en el país existen alrededor de 15.000 productores en cerca de 22.000 unidades productivas que tienen como principal actividad económica el cultivo de aguacate; Alrededor de 55 mil personas en el país se ven involucradas en forma directa e indirecta en los diferentes eslabones de la cadena productiva de este producto.

Con el incremento en las áreas de producción y sobre todo en la exportación de aguacate Hass en Colombia, la importancia económica de este cultivo ha tenido un crecimiento sostenido y hace que se perfile como uno de los productos insignia del país en el segmento de exportaciones no mineras, siendo los departamentos de Antioquia, Caldas, Quindío, Risaralda, Tolima y Valle del Cauca los principales productores. 

Así mismo, con el aumento en la producción y exportación de aguacate, también se ha incrementado la demanda por insumos pensados y desarrollados para este; Herramientas que no solo sean eficientes con los blancos biológicos objetos de control, si no también que contribuyan con la proteccion del medio ambiente y  que sean inocuas para los consumidores, dando cumplimiento así a las normativas internacionales que cada días son más exigente en estos temas (p. ej. LMR “Límites Máximos de Residuos). 

Las pérdidas en la poscosecha de frutas por enfermedades (principalmente las causadas por hongos fitopatógenos) pueden llegar al 20% en países desarrollados y hasta el 50% en países en vías de desarrollo, el manejo de este problema fitosanitario habitualmente ha sido realizado con productos sintéticos con las consecuencias que se derivan de su uso, como residuos, toxicidad, rechazo en el mercado de destino en el caso de las exportaciones y menor competitividad en mercados orgánicos que cada vez suman más consumidores. 

Actuando en consecuencia con las necesidades del sector de la poscosecha de productos agrícolas y a los estándares del mercado internacional, el control biológico surge como una estrategia viable para el manejo de enfermedades. Así, y gracias a las investigaciones realizadas por Gowan se ha desarrollado y registrado EcoSwing®, un producto fitosanitario que combate la Antracnosis que es ocasionada por el hongo Colletotrichum spp y que es considerada como uno de los principales problemas en la poscosecha de este producto. EcoSwing® que ejerce su acción de biocontrol con efecto preventivo y curativo actuando sobre las estructuras reproductivas y vegetativas de los hongos.